Monday, March 22, 2010

como Frida, un venado herido.

De puntillas caminamos por el corredor hasta introducirnos en la habitacion que aun permanecia en penumbras. La lampara de luz amarilla apenas nos iluminaba la cara y las manos. De entre una pila de libros y papeles sueltos saque una postal que habia comprado hace tiempo cerca de la calle Arcadia, en una tiendita de artesanias frente a la casa mas antigua de Los Angeles. Se la alcanze hasta que pudo contemplarla dentro del mismo marco de madera donde la habia puesto cuando la traje a casa.
-Que es? - Preguntaste tu, desobediente hijo de Dios!- despues de observarla por un rato.
-Es un venado herido, lo ves?
-Ya se! Pero que significa?
-No se! Siempre pinta su dolor y esto parece como si la liberara de un gran sufrimiento.
-Me gusta! Tiene la mirada un poco triste y detras se ve el mar. Pero, morira?
-La muerte quizas terminaria con el dolor, pero salvarse cada vez, es para ella morir lentamente, dolorosamente, eternamente.
Sin apenas conocer su nombre te prendiste de aquella imagen como si te urgiera curarle las heridas. Pero no se, yo a veces cuando te observo te pienso mas como un cazador que acecha a su victima silenciosamente. Aguardando sin prisa la rendicion final ante la muerte, ese ultimo aliento de vida.

3 comments:

eva said...

precioso. que bueno que regresaste a escribir. saludos desde españa.

Patricia Miranda said...

evita! pues si! un regreso que he estado prometiendome a mi misma por largo tiempo. Que no se puede solo leer, y mira que en eso soy un poco mas fiel. Un abrazote! Tu blog es como un libro en mi mesita de noche!

Ernesto Menéndez-Conde said...

Salvarse cada vez es morir lentamente, dolorosamente, eternamente.
Me encanto. Tu relato es una traduccion magnifica del cuadro. Que gusto pasar por tu blog. besos, E.