Monday, July 27, 2009

Dancing Waters


A Josie la conoci una tarde en uno de los tantos restaurantes de comida japonesa que se encuentran en la calle Sunset. Iba tomada de la mano de Alex cuando llegaron al lugar, treinta minutos mas tarde de la hora acordada. Despues de una buena tanda de sushi y la tercera ronda de sake, esta voluptuosa chica puertoriqueña se animo a contarme un poco sobre su tan peculiar oficio. Josie llega al Hotel-Casino Bellagio cada mañana, se pone su traje de buzo y se sumerge en la Fuente donde el espectaculo acuatico musical mas famoso de Las Vegas tiene lugar todos los dias y cada quince minutos. Su trabajo es basicamente limpiar la gigantesca piscina de cualquier objeto o desperdicio que los turistas, ya sea por exceso de alcohol en la sangre o por simple accidente dejan caer al agua. Para Josie cada objeto que encuentra es como un pequeño tesoro que posee una historia propia. Esta chica encuentra cosas de todo tipo, algunas de valor como joyas finisimas y hasta anillos de compromiso las cuales ella entrega al hotel inmediatamente. Segun nos dijo al dia siguiente la mayor parte de esta cara basura es reclamada en la recepcion del hotel. Entre los descubrimientos quizas mas espeluznantes estan un revolver, una bolsa con cocaina y una de marihuana, ah! y cinco mil dolares dentro de una ziploc y envueltos en papel de aluminio a modo de sandwich para el almuerzo. Claro que ante estos hallazgos la policia interviene y siempre se forma el sal-pa-afuera. Josie nos cuenta que un dia le vino la idea de almacenar en su casa todo aquello que encuentra y asi ir conformando una coleccion con todos esos objetos encontrados en la fuente que nunca han sido reclamados por sus dueños. Entre su coleccion se encuentran once camaras fotograficas de las cuales al menos dos funcionan perfectamente, monedas de todas partes del mundo, zapatos de mujer y hombre, mayormente el del pie derecho, carteras y billeteras, pasaportes y tarjetas de identificacion, telefonos celulares, i-pods, fosforeras, lentes de sol y por supuesto infinidades de botellas y copas. Con la temporada veraniega se encuentran variedad de sombrillas y gorras sin embargo en noviembre cuando apenas empieza la temporada invernal se ven guantes y bufandas de todos los colores flotando en el agua. La primera vez que vi el show de las aguas del Bellagio estos chorros luminosos que parecen tocar el cielo se elevaban a ritmo de vals mientras que en las bocinas resonaba el Con te Partiro de Boccelli.

Por si acaso algun dia se te ocurre visitar este perdido pueblo del Oeste y se te antoja el mal habito de tirar una botella al agua asegurate de escribir un mensaje para Josie, y no se te olvide enviarle recuerdos de mi parte.

3 comments:

Gerardo Muñoz said...

Nunca he visitado Las Vegas, quiero decir, "fisicamente". Espero ir algun dia para perderme entre sus luces y simulacros. Lindo texto.

abrazo,-G

Ernesto Menéndez-Conde said...

jajaja. tengo que ponerme de acuerdo con Josie para encontrarme mas cosas. Aqui una vez me tropece 20 dolares tirados en el suelo y pegue un inmenso brinco de alegria (pero eso es solo el o.oo25 porciento de lo que se encontro Josie) Que triste! Soy un paria que apenas tiene una capa.
besos, E.

Patricia Miranda said...

pues seras mas que bienvenido aunque quizas no te guste mucho, no te guies por lo que escribo en los posts que a fin de cuentas son puras ficciones, yo siempre sobre-maquillo a las ciudades! bueno, a fin de cuentas todo depende cierto?. gracias por la visita Gerardo, y suerte!

Erne, esta chica tiene tambien coleccion de tarjetas de credito de diferentes personas! ella me cuenta todo esto y yo flipo! Le digo que sus clientes si que dejan buenos tips! -jeje - tu no te preocupes que yo tampoco tengo suerte encontrandome cosas y ni siquiera tengo capa!
un abrazo